La experiencia de Asia nos está mostrando que la transición hacia el “nuevo normal” después de las fases críticas de la pandemia pueden tomar más tiempo, lo que significa que los puestos que están trabajando en home office tendrán que seguir haciéndolo hasta que sea sano para todos regresar al espacio de trabajo.

PWC acaba de publicar un Pulse Survey en el que indica que el 64% de los directivos de finanzas encuestados piensan que el trabajo remoto podría convertirse en una opción permanente para los roles que así lo permitan.

Una vez más es el driver financiero el que acelera la evolución de los entornos de trabajo y el que fomenta la reinvención de comportamientos que impactan directamente la economía y hasta la supervivencia de algunas empresas.

Ya no hablamos de tendencias, ahora hablamos de hechos. Aquí algunos:

La salud es la prioridad

Los centros de trabajo van a tener que cumplir unos requerimientos esenciales para recibir a todos sus empleados. Será necesario ir poco a poco y asegurarse de que no hay nuevos brotes y mucho menos en un entorno laboral, algo que podría ser muy costoso para la empresa y la comunidad en general.

La reducción de costos es el nombre del juego

Es obvio que el trabajo en home office para los puestos que lo puedan hacer significa una inmensa reducción de costos fijos principalmente en facilities y prestaciones de los empleados.

Hay la posibilidad de hacer pruebas y escenarios para encontrar modelos que funcionen de 1, 2, 3 o más días de home office. Cualquier escenario requiere considerar que las personas de puedan reunir en juntas formales e informales, una vez que sea posible, respetando las nuevas normas de convivencia laboral.

La evolución del trabajo, una gran solución para un gran mal

El impacto en las finanzas de la empresa y el “nuevo normal” hace necesaria la evaluación de muchos escenarios en la fuerza de trabajo y originará que algunos puestos evolucionen, se funcionen con otros, que personas pierdan sus trabajos, pero que otras tengan nuevas opciones.

Se vuelve necesario mantener el talento y los skills claves, por lo que se puede evaluar modificar los esquemas de salarios fijos a variables, migrar a freelances, dar licencias, modificar esquemas salario fijos y comisiones, así como prestaciones, entre otras acciones.

Sé un mentor y no un jefe.

Ser un mentor es aprender a enseñar rápidamente a otros mientras trabajan.

Reskilling y nuevas habilidades no pueden esperar

La modificación de los comportamientos de los consumidores y la necesidad de supervivencia y de reinvención de las empresas pone en la mesa la transformación digital de las empresas que estaban rezagadas, así como la actualización de los empleados para ser no solo líderes virtuales que sepan mantener el engagement y la productividad en los equipos remotos, sino que muestren flexibilidad para automatizar flujos de trabajo nuevos procesos e innovación.

La imaginación y el cambio: no negociables

No hay espacio para retrasar el tener nuevas herramientas de trabajo virtual, software y seguridad informática, pero esto solo no alcanza. Tendremos que mantener esta actitud de posibilidades que hemos demostrado estos dos meses en la que hemos tomados buenas decisiones rápido, hemos sido muy sido creativos y hemos trabajado más y mejor.

No podemos enfrentar el presente volátil, incierto, complejo y ambiguo que llegó para quedarse siendo las mismas personas y empresas.

¡Ponte en acción! 

Ingrid Medina es consultora, in-house-mentor y entrenadora.

Después de 20 años de experiencia corporativa en multinacionales top, fundó y dirige Talent Fit  para solucionar los problemas del trabajo del cambiante mundo actual.

Trabaja con recursos humanos, líderes de negocio y cualquiera que quiera impulsar su carrera, para ayudarlos tener cultura, talento y desempeño más competitivos.