Aproximadamente, a mediados de la década de los 90 comenzó la llamada Era de la Información, la cual aumentó considerablemente la productividad laboral, en gran parte debido a la mejora de las tecnologías de la información (TIC).

Pero el uso desmedido de las tecnologías, así como nuestra creciente dependencia a ellas han propiciado el fenómeno de la sobreinformación, infoxicación o infloexplosión.

Pasar horas conectados a diferentes pantallas y dispositivos, estar comunicados 24/7 por medio de diferentes plataformas y alimentarnos de un sinfín de contenidos digitales nos ha llevado a una hiperconexión compulsiva y a una sobreinformación en donde la calidad de lo que consumimos.

El empresario, científico y autor español, Alfons Cornella escribió que la tecnología está estrechamente relacionada con la búsqueda de la productividad, ya sea a nivel empresarial como a nivel personal.

De acuerdo con Cornella, la información es clave en cuestiones de organización, es decir, para que una compañía consiga automatizar procesos y ser más productiva. Ahora la tecnología y la información ha pasado a servirnos de forma personal.

¿Cómo podremos manejar productivamente la información que recibimos a diario?

Para poder ser más productivos, tendremos que poder manejar esta sobreinformación

El obstáculo más grande al que nos enfrentamos no es tecnológico, sino psicológico, porque la realidad es que la información continuará multiplicándose a una velocidad tal que no nos daremos abasto para gestionarla.

La angustia que nos genera encontrarnos con sobreinformación nos debe de llevar a desarrollar mecanismos y apoyarnos en herramientas que alivien esta carga, nos permitan informarnos mejor sin hacer disminuir nuestra productividad.

Utiliza los filtros a tu favor

En lugar de ponerte a navegar por la red y ver qué información encuentras relevante — perdiendo así casi medio día laboral — mejor prueba a activar alertas en Google o en diversos sitios web (pueden ser blogs, sitios de noticias, incluso portales de búsqueda de empleo) para que toda la información que necesitas te llegue a tu correo electrónico.

Muchas organizaciones y medios de comunicación tienen boletines diarios o semanales gratuitos. De esta forma podrás estar al día de lo que realmente te interesa sin perder demasiado tiempo.

Sé un mentor y no un jefe.

Ser un mentor es aprender a enseñar rápidamente a otros mientras trabajan.

Adictos a la información

La sobredosis de información no solo puede llegar a perjudicar nuestra productividad, sino que también el consumo desmedido de medios de comunicación masivos y redes sociales nos han convertido en adictos a la información, la cual cada vez es más rápida y superficial.

Este ciclo de sobredosis de información nos puede llevar a sentirnos cansados, malhumorados, distraídos y drenados tanto intelectual como emocionalmente.

Una solución práctica es hacer una “dieta” de información. Limitar lo que consumimos, no realizar múltiples tareas al mismo tiempo, enfocar nuestra atención en una sola cosa. Dosificar el tiempo que pasamos revisando redes sociales o las noticias.

Un enfoque mucho más radical para la sobredosis de información es hacer un detox. Ya a principios del 2018 Forbes hablaba de una desintoxicación digital que iba desde horas sin tecnología, guardar por momentos el smartphone, contestar los correos solo en horas y días de trabajo, hasta romper con las adicciones tecnológicas en retiros silenciosos.

Lo importante es mantener la productividad y que la sobredosis de información no se convierta en un enemigo que nos llena de ruidos y obstáculos para poder concentrarnos.

¡Ponte en acción! 

Ingrid Medina es consultora, in-house-mentor y entrenadora.

Después de 20 años de experiencia corporativa en multinacionales top, fundó y dirige Talent Fit  para solucionar los problemas del trabajo del cambiante mundo actual.