El tema del Día Internacional de la Mujer 2020 es «Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres».

Este enfoque va de la mano con la nueva campaña de ONU Mujeres llamada “Generación Igualdad”, la cual tiene como objetivo promocionar al máximo la igualdad de género en todo el mundo, empoderar a las mujeres y niñas, así como hacer un balance de los progresos para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre los que destacan la cero discriminación contra las mujeres y niñas.

Se ha demostrado que la igualdad de género, además de ser un derecho humano fundamental, lleva al empoderamiento de las mujeres, el cual estimula la productividad y el crecimiento. Sin embargo, en pleno 2020, ningún país a nivel mundial puede decir que ha alcanzado la igualdad de género.

Esto se ve reflejado en la infravaloración de niñas y mujeres: ellas trabajan y estudian más, pero siguen ganando menos que ellos, tienen menos opciones educativas y se enfrentan a más obstáculos tanto en la vida laboral como en la familiar (múltiples formas de violencia, impedimentos y amenazas).

¿Qué podemos hacer para elevar la igualdad y, por ende, los negocios?

Todo reside en el empoderamiento de las mujeres, no solo en el lugar de trabajo, sino a nivel de comunidad, país y global. Estas son los Principios de Empoderamiento de las Mujeres que propone ONU Mujeres:

1. Establecer un liderazgo corporativo de alto nivel para la igualdad de género

Si los directivos de una empresa se comprometen a hacer de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres una parte clave e integral de sus operaciones diarias y su cultura organizacional, los demás empleados también lo harán.

Los objetivos, metas y rendición de cuentas son los mejores aliados para esta acción.

2. Tratar a todas las mujeres y hombres de manera justa en el trabajo: respetar y apoyar los derechos humanos y la no discriminación

Aquí entran todas las medidas para cerrar la brecha salarial.

La ONU sugiere “pague la misma remuneración, incluidos beneficios y bonos, por un trabajo de igual valor y garantice, como mínimo, un salario digno para todos los empleados de ambos sexos”.

Hay que fomentar una cultura laboral inclusiva desde el principio, es decir, desde los procesos de contratación.

Ser flexibles con los horarios, las licenciadas de maternidad y lactancia, crear programas de apoyo a la atención infantil para sus empleados, así como las oportunidades de reingreso a la fuerza laboral también son hechos que deben adoptarse.

De igual forma, asegurar la licencia pagada (paid patternity leave) a todos los padres, no solo para las mujeres.

3. Promover la educación, la formación y el desarrollo profesional de la mujer

Capacitar e implementar políticas y programas sobre los avances de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Crear caminos para que las mujeres puedan acceder a todos los niveles y todas las áreas de su organización, con las mismas oportunidades que un hombre.

Eleva la participación femenina en las áreas claves de tu empresa.

Educa a tus líderes para dar un feedback que construya.

4. Implementar prácticas de desarrollo empresarial que transformen comportamientos y promuevan relaciones igualitarias. 

Derribar estereotipos, prejuicios y sesgos es de las cosas más difíciles por hacer en esta lucha por la igualdad de género.

Implementar programas educativos sobre las trampas de los prejuicios históricos y los estereotipos de comportamientos masculinos y femeninos. 

5. Promover la igualdad a través de iniciativas comunitarias y de apoyo

Cada vez más empresas predican con el ejemplo: invierten en programas de desarrollo social y velan activamente por la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Promover, reconocer e impulsar el liderazgo femenino en su propia área, organización y comunidad es el primer paso.

6. Medir e informar públicamente sobre el progreso para lograr la igualdad de género

El desempeño y el progreso se deben de poder monitorear para poder saber qué acciones tomar, dónde se necesita reforzar y qué lecciones se pueden deducir de las medidas para fortalecer la igualdad y el empoderamiento femenino. 

Será una ventaja competitiva que la fuerza de trabajo de las empresas sea un espejo de la sociedad a la que sirven.  

¡Ponte en acción! 

Ingrid Medina es consultora, in-house-mentor y entrenadora.

Después de 20 años de experiencia corporativa en multinacionales top, fundó y dirige Talent Fit  para solucionar los problemas del trabajo del cambiante mundo actual.

Trabaja con recursos humanos, líderes de negocio y cualquiera que quiera impulsar su carrera, para ayudarlos tener cultura, talento y desempeño más competitivos.