El trabajo a distancia o home office es una práctica que se ha intensificado en los últimos años y ahora, con la crisis sanitaria del COVID-19 que nos ha tomado a todos por sorpresa, ha sido la solución de muchas empresas para mantener sus operaciones, apoyando las acciones de reducción de expansión de la epidemia e intentar mantener sanos a la fuerza de trabajo.

Los estudios demuestran que el home office sí funciona

Una investigación de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Cambridge, Massachusetts, afirma que alrededor del 10% de los empleados de Estados Unidos hacen home office de forma regular.

Esta Oficina llevó a cabo un experimento en una agencia de viajes china con 16 mil empleados. Los trabajadores fueron asignados aleatoriamente a trabajar desde casa o en la oficina durante 9 meses.

Quienes hicieron home office aumentaron su rendimiento en 13%, de los cuales aproximadamente el 9% fue por trabajar más minutos por turno (menos descansos y menos días enfermos) y el 4% por más llamadas por minuto (atribuido a un entorno de trabajo más tranquilo).

Quienes hicieron home office aumentaron su desempeño en 13%, de los cuales aproximadamente el 9% fue por trabajar más minutos por turno (menos descansos y menos días enfermos) y el 4% por más llamadas por minuto (atribuido a un entorno de trabajo más tranquilo).

El home office también brindó una mejora en la satisfacción laboral y propició una menor rotación, pero entre quienes lo practicaron la tasa de promoción condicional al rendimiento cayó.

Los números en Talent Fit detrás del home office

En nuestro país, hacer home office todavía no está tan arraigado ni regulado como en otros países de primer mundo, por lo que esta forma de trabajo remoto hace que las empresas se pregunten si realmente funciona. 

En nuestra experiencia, en la que hemos migrado y monitoreado al trabajo remoto — por razones mayormente de ahorro de gastos de oficina — a más de 700 personas de multinacionales en diversos países entre México y Sudamérica, hemos observado varios patrones:

Al inicio del trabajo 100% home office en una empresa multinacional de origen británico con 300 empleados mexicanos, hubo un muy alto enfoque a logros y también exceso de horas trabajo, es decir, la gente trabajó en promedio hasta un 25% más horas debido a que aprovecha el tiempo que ocupaba para trasladarse. Este incremento en horas no ha decaído a lo largo de 3 años.

Un incremento del engagement en la generación millennial. Por ejemplo, una empresa mexicana del área editorial y educación, que por su sector no era tan atractiva para talento con 3-5 años de experiencia, logró integrar una fuerza de trabajo balanceada de millennials y generación X en un 50% – 50% en 3 años, migrando a un modelo de trabajo home office 100%.

Un decremento en la productividad y falta de ambición en una población de 70 personas pertenecientes a un solo país alejado de la operación central. Sí, no todo son buenas noticias. Si la empresa no define claramente un nuevo modelo de trabajo con nuevos comportamientos, enfoque en logros y entiende  las aspiraciones de las personas, estas terminan contestando 120 mails diarios, cansados y aburridos de siempre escuchar al mismo jefe que da instrucciones al teléfono.

Eleva el desempeño de tu equipo en home office, incrementa la productividad

Como todo en la vida, hacer que el home office funcione se trata de balance y, como todo en la vida también, comienza por las personas. Es decir, migrar a la gente a home office es una práctica fabulosa para incrementar la retención del talento y elevar la productividad, siempre y cuando todas las acciones del cambio sean intencionales, nada al azar, además de que la empresa, es decir, todos sus jefes, sin excepción, se tomen el tiempo de diseñar lo que quieren y además creen sistemas habilitar el trabajo y los comportamientos, usando la tecnología.

Si la vida fuera fácil, las aventuras no tendrían sentido.

¡Ponte en acción!

Ingrid Medina es consultora, in-house-mentor y entrenadora.

Después de 20 años de experiencia corporativa en multinacionales top, fundó y dirige Talent Fit  para solucionar los problemas del trabajo del cambiante mundo actual.

Trabaja con recursos humanos, líderes de negocio y cualquiera que quiera impulsar su carrera, para ayudarlos tener cultura, talento y desempeño más competitivos.